El papel amate fue muy utilizado en la época prehispánica y representa un legado de manufactura artesanal, al ser elaborado con las cortezas cocidas en agua de una planta llamada jonote: el resultado es una lámina vegetal de color marrón o amarillo.

Gabriel Sánchez Viveros rescata este proceso milenario en su exposición Rojo. Historias en papel amate, instalada en el Museo Nacional de Culturas Populares, donde utiliza pliegos de gran formato (de entre 2.40 y 1.20 metros) para dar cuenta del origen primitivo de dicho material.

El artista explicó que su objetivo es mostrar cómo el hombre en la tierra busca siempre dejar un legado: “Lo que estoy presentando es la impresión de mi cuerpo desnudo sobre el papel amate (…) es cuando el hombre se hace consciente de sí y quiere dejar un legado, como son las pinturas rupestres”.

Agregó que este material es muy difícil de trabajar y otros artistas no lo emplean, ya que demanda destreza y cuidado, pero él se siente satisfecho de agregarlo a su corpus de obra, toda vez que busca plasmar la interpretación personal que hace sobre el papel amate per se.

El también arquitecto comentó que la exposición se basa en una exploración que ha hecho sobre esta superficie a lo largo de tres años y que culmina con esta muestra, la cual presenta 30 piezas realizadas con pintura acrílica o bajo la técnica de pirograbado.

Rojo. Historias en papel amate presenta dos obras que Sánchez Viveros exhibió en Alemania, donde formó cactáceas a través de la impresión de distintas partes de su cuerpo, así como tres calaveras.

Actualmente el artista trabaja en una nueva serie, también con base en el papel amate, la cual llevará por nombre Flora Soul y en ella utilizará la pigmentación de las flores para dar color a las superficies del papel.

La exposición permanecerá hasta enero de 2019. El Museo Nacional de Culturas Populares se ubica en Hidalgo, número 289, colonia Del Carmen, Coyoacán. Acceso: 15 pesos, domingos entrada libre.

 

Con información de Primera Voz