Según una investigación publicada este lunes en la revista Nature Medicine, la hormona irisina, que el cuerpo segrega en mayores cantidades durante la práctica de ejercicio físico, podría prevenir la pérdida de memoria relacionada con el alzheimer.

Cuando el cuerpo se ejercita, el tejido muscular libera la hormona irisina, que entra en circulación en el organismo y es capaz de mejorar la capacidad cognitiva, según comprobaron expertos de la Universidad Federal de Río de Janeiro (Brasil) y la Universidad de Columbia (Estados Unidos) en estudios con ratones con esa dolencia.

Señales, síntomas y problemas que se pueden ver en la etapa temprana del alzheimer:

  • La inhabilidad de aprender cosas nuevas o conllevar con situaciones inesperadas
  • Cambios del estado de ánimo
  • Mal juicio/toma de decisiones
  • Dificultades con el habla
  • Dificultades con tareas familiares
  • Desorientación hacia la hora y el lugar

Con información de Primera Voz y El Nuevo Herald