Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), señaló que la disculpa pública del Estado mexicano por el homicidio de los estudiantes del Tecnológico de Monterrey, Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, no constituye una reparación, pero reivindica el nombre de los jóvenes.

La ceremonia fue encabezada por la secretaria de Gobernación, la cual se llevó a cabo en Campus de Monterrey de dicha institución educativa, Raúl González reconoció que los estudiantes fueron víctimas de un injustificado abuso de poder por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), lo que derivó en la recomendación 45/2010.

“No eran delincuentes, eran estudiantes y no merecían perder la vida, esta disculpa no constituye una reparación, pero reivindicar su nombre y que las autoridades reconozcan sus faltas, es un gran paso”, subrayó.

El titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), Jaime Rochín del Rincón, refirió que en el cúmulo de violaciones a derechos humanoscometidos contra estos jóvenes, existe una particularmente ofensiva para sus padres: el enlodamiento de los nombres de sus hijos.

Agregó que Jorge Antonio estaba a punto de ser maestro en Sistemas de Manufactura y Javier Francisco sería doctor en Ciencias de la Ingeniería, “ninguno estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado”.

Al evento para recordar los hechos ocurridos el 19 de marzo de 2010, acudieron el gobernador de Nuevo León, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, y la subprocuradora de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad de la Fiscalía General de la República, Sara Irene Herrerías Guerra.

Con información de Primera Voz y Notimex