En México, el 15 de mayo fue establecido como el día del Maestro por Decreto del Congreso de la Unión, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 3 de diciembre de 1917, y que básicamente consta de los siguientes artículos:

“Artículo 1º. Se declara día del Maestro el 15 de mayo, debiendo suspenderse en esa fecha las labores escolares.

Artículo 2º. En todas las escuelas se organizarán ese mismo día festividades culturales que pongan de relieve la importancia y nobleza del papel social del maestro.”

Se trata de una conmemoración de más de cien años que tiene como propósito el reconocimiento del trabajo docente en el sistema educativo nacional y en la vida misma de los ciudadanos.

A nivel internacional, el Día Mundial de los Docentes se celebra desde 1994, cada 5 de octubre, para resaltar la importancia de los derechos y responsabilidades de los docentes, las condiciones de empleo, así como las condiciones de enseñanza y aprendizaje, entre otros aspectos que giran alrededor del derecho fundamental a la educación, toda vez que, conforme al criterio internacional, este no puede cumplirse sin docentes calificados, lo cual se estableció en el marco de la recomendación conjunta de la OIT y la UNESCO relativa a la situación del personal docente (1966).[1]

En este sentido, a propósito de la llamada reforma educativa recientemente aprobada por el Senado de la República, destaca la coincidencia con los criterios internacionales antes apuntados, relativos a la intención de mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, las condiciones de empleo de los docentes y, en general sus derechos y responsabilidades.

No obstante, la eliminación de las evaluaciones obligatorias para los maestros a cambio de un Sistema que contribuya a su formación suena interesante, aunque nos parece que cualquier sistema de tal intención formativa o de mejoramientos en las capacidades profesionales, técnicas y demás, requiere tarde o temprano de una etapa de implementación.

En otras palabras, es impensable un Sistema como el referido sin un proceso de implementación y su consecuente evaluación que, por simple que sea, es necesaria para verificar los avances, retrocesos o estancamientos pedagógicos en los que se encuentran los docentes, y que impactan en el nivel académico de los educandos.

Pero no todo es asunto de la personalidad y capacidad de los docentes, pues las condiciones en que prestan sus servicios en más de las veces es deprimente. El rezago no es solo en el terreno de los recursos y capacidades humanas, sino en los recursos materiales adecuados (didácticos y de infraestructura).

La reforma aprobada por el Senado, igual contempla la histórica idea de que el Estado debe garantizar que los docentes cuenten con dichos recursos materiales, necesarios e idóneos para cumplir eficientemente con su labor. Esto resulta hasta cierto punto trillado cuando parece elemental que a la par de la preparación técnica y profesional exigida a los docentes, se les dote de los instrumentos, herramientas y materiales didácticos necesarios, así como, de la infraestructura adecuada.

Todo esto está muy bien, sin embargo, esperamos que la Ley Reglamentaria del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, cuente con un diseño congruente con las disposiciones normativas en materia de responsabilidades de los servidores públicos y anticorrupción, a fin de que no se convierta en un Sistema complaciente de intereses con el que se intente legitimar promociones o ascensos injustificados, “venta o herencia de plazas”, entre otras prácticas corruptas que sólo contribuirían a mantener en el colapso nuestro actual sistema educativo.

Festejar el día del maestro es un acto de reconocimiento al esfuerzo y dedicación por la docencia, pero sobre todo de justicia. No hay mejor reconocimiento a la docencia que brindar a los docentes las posibilidades de impartir clases en condiciones dignas para sus alumnos.

Por lo pronto, al tratarse de una reforma a los artículos 3, 31 y 73, de la Constitución General, requerirá de la aprobación de cuando menos 17 legislaturas estatales, lo cual no se ve difícil se alcance.

[1] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Consultable: https://es.unesco.org/commemorations/worldteachersday

Con información de Javier Quetzalcóatl Tapia UrbinaDocente de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Centro de Investigaciones Jurídico Políticas, de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.