Durante los primeros 10 días de este año se decomisaron 69 teléfonos celulares a internos de los distintos centros penitenciarios de la Ciudad de México, con el objetivo de evitar que los presos hagan uso de estos dispositivos para extorsiones o cualquier otro delito.

El subsecretario del Sistema Penitenciario, Hazael Ruiz, dijo que han logrado asegurar en los reclusorios mil 908 celulares, del 5 de diciembre del año pasado hasta el 10 de enero de éste, como parte de la estrategia para evitar que desde estos lugares se pueda seguir delinquiendo.

Además, dijo que se hacen constantes revisiones entre los reclusos, con el propósito de retirarles objetos no permitidos que, además del celular son chips, manos libres y narcóticos u otras sustancias prohibidas; la vigilancia también es permanente en las aduanas.

Los dispositivos que son asegurados a los internos quedan a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia.

En este sentido, Ruiz hizo un llamado a los familiares de internos en alguno de los 13 centros de reclusión para adultos que existen en la capital del país, para que respeten los reglamentos internos y con ello eviten intentar llevar alguno de los dispositivos antes referidos.

Modus operandi de extorsión desde reclusorios

De acuerdo con cifras del Gobierno de la Ciudad de México, de enero a noviembre de 2018 se tiene registro de 2 mil 207 extorsiones, cometidas desde el interior de los reclusorios capitalinos, donde operan a través de los modus operandi conocidos como “La patrona” o el “Sobre amarillo”.

Dentro de estas estadísticas se contabilizan 748 fraudes bajo la dinámica de “La patrona” y 73 del “Sobre amarillo”.

En este contexto, se han logrado ubicar bandas dedicadas a este delito desde el interior de los reclusorios, por lo que sus integrantes son llevados a prisiones federales, por lo que el Gobierno de la Ciudad de México y el federal han dicho que trabajan de la mano para erradicar este delito.

Sin embargo, un estudio del Instituto Federal de Telecomunicaciones, realizado entre 2017 a 2018, revela que al año han salido 3.7 millones de llamadas desde siete penales (con una población total de aproximadamente 20 mil reos), algunos considerados de máxima seguridad, que tienen como objetivo realizar algún tipo de extorsión.   

En la Ciudad de México se han realizado operativos como el del Centro Histórico que, durante las fiestas decembrinas desplegó a policías de investigación y personal de la Fiscalía Antisecuestros, para invitar a las denuncias y sobre todo exponer a la población cómo actuar bajo una situación de este tipo.

Con información de Primera Voz