El legado urbano y artístico de la Ciudad de México llamado Ruta de la Amistad, compuesto por 22 esculturas a lo largo de 17 kilómetros por las alcaldías de Tlalpan, Coyoacán y Xochimilco, fue declarado Patrimonio Cultural Tangible.

Con base en la Ley de Fomento Cultural del Distrito Federal, la Secretaría de Cultura y el Patronato Ruta la Amistad A.C. crearán la Comisión de Patrimonio Cultural Tangible del Conjunto Escultórico Ruta de la Amistad, que tendrá como objetivo principal dar cumplimiento a obligaciones puntuales.

Entre las funciones que tendrá el órgano están vigilar y supervisar el Plan de Manejo a corto, mediano y largo plazos, destinado a la investigación, conservación fomento y difusión de los valores culturales de las esculturas.

Asimismo, se busca promover este corredor como uno de los atractivos turísticos y culturales en la Ciudad de México.

Las autoridades deberán elaborar también un Programa de Trabajo, con base en el Plan de Manejo; éste último a cargo del Patronato Ruta de la Amistad A.C., que presentará un informe semestral a la Comisión de Patrimonio Cultural Tangible del Conjunto Escultórico Ruta de la Amistad.

*Compromiso de cuidado, preservación y difusión*

La declaratoria fue anunciada ayer por el Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, en compañía del secretario de cultura capitalino, Eduardo Vázquez Martín; el presidente del Patronato Ruta de la Amistad, Luis Javier de la Torre González; y la directora de la oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en México, al interior de la escultura Torre de los Vientos, de Gonzalo Fonseca, única pieza habitable del conjunto.

En el evento, los representantes firmaron el decreto donde se asienta y se garantiza realizar el seguimiento a las funciones antes referidas.

Al respecto, Vázquez Martín destacó: “es una fiesta y además un compromiso, porque en el momento en que esta ciudad reconoce, por sus autoridades, el valor de este conjunto escultórico, lo que hace es comprometerse a cuidarlo, preservarlo y difundirlo”.

*La importancia del conjunto urbano y artístico*

La Ruta de la Amistad es un proyecto fundamentado en una visión creativa, artística y arquitectónica, por parte de Mathias Goeritz y Pedro Ramírez Vázquez, quienes lo pusieron en marcha al ser México el anfitrión del los Juegos Olímpicos de 1968.

Ese año estuvo marcado, además de los deportes, por una serie de actividades culturales que buscó unir a los países participantes.

Así fue como Goeritz invitó a artistas de los cinco continentes a realizar esculturas monumentales, que van de los siete a los 26 metros de altura, teniendo como creadores al mismo Mathias, Ángela Gurría, Gonzalo Fonseca, Herbert Bayer, Helen Escobedo, Germán Cueto o Alexander Calder con Sol Rojo, asentada en la explanada del Estadio Azteca.

Con información de Primera Voz