Cuauhtémoc Blanco Bravo, gobernador del estado de Morelos, solicitó al Congreso local la destitución inmediata del fiscal general del estado, Uriel Carmona Gándara, y del fiscal anticorrupción, José Jesús Salazar Núñez, propuestos por el entonces gobernador perredista Graco Ramírez y ratificados por la pasada legislatura, por considerar que ambos nombramientos violaron lo dispuesto en la Constitución y en las leyes generales de los sistemas nacional y estatal de seguridad pública.

El mandatario consideró que existen causales graves que impiden que los funcionarios continúen en sus cargos, como las pruebas documentales enviadas por diputados del Partido del Trabajo (PT) de que los fiscales no han aprobado los exámenes de control de confianza que dispone la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La presidenta de la junta política y de gobierno y coordinadora del PT, Tania Valentina Rodríguez, pidió atender la solicitud del gobernador de Morelos. Sin embargo, luego de un receso de tres horas, diputados locales informaron que la sesión se reanudará este jueves y se elaboraría el dictamen de destitución de ambos fiscales, lo que requeriría 14 de 20 votos.

 

Con información de Primera Voz