Históricamente el cómic ha sido analizado como el medio de masas que busca ejercer influencia en sus lectores, a partir de atractivas viñetas narrativas; esta forma comunicacional es de gran éxito y casi siempre cuenta historias de héroes.

En México hay héroes. Personajes que en distintos momentos de la historia han hecho algo por el bien de un sector de la sociedad, aunque en ocasiones pocas veces son reconocidos por la Historia oficial, como es el caso de Gabriel Tepórame o Teporaca, un guerrero y líder tarahumara.

Los conquistadores españoles llevaron a la horca a “El Hachero”, como se le apodaba, luego de sus actitudes insurrectas al organizar una rebelión rarámuri para evitar que los invasores les arrebataran sus territorios, su tradición y cosmovisión religiosa para someterlos a la introyección de la norma católica.

Con base en la idea del cómic como medio masivo y la historia de este luchador social, Jorge Luis Barraza “El Yorch” ilustró y Rawí Siyóname escribió en rarámuri la historieta “Tepórame”, que se concentra en la rebelión que encabezó este indígena para liberarse de la opresión en 1652.

Fue para el ilustrador un gran reto construir a un héroe anónimo, que pocos conocían, pero que tenía mucho que explotarse de su historia.

“Aquí hay un problema inminente y es que no termina como la mayoría de los héroes que ya conocemos, ese fue el problema literario que tuve a la hora de dibujar al personaje, pero sí fue algo muy entretenido por todos los elementos que teníamos para darle vida al protagonista”, declaró “El Yorch”.

Este trabajo, dirigido por el Programa Institucional de Atención a Lenguas y Literaturas Indígenas, incluye elementos de la tradición tarahumara, que permitieron ambientar mejor la historia de Gabriel Tepórame y darle su lugar en la historia.

 

Con información de Esquivel para Primera Voz