La construcción del Tren Maya se fundamentará en contratos de servicios por 30 años que serán adjudicados en licitaciones públicas y los consorcios interesados en los siete tramos de infraestructura del trayecto deberán contar con fuertes socios financieros para soportar su vigencia, pues incluirá el mantenimiento de la obra realizada, afirmó Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR).

Cada segmento requerirá una inversión de 23,000 millones de pesos y los ganadores no podrán obtener más de uno.

En otras licitaciones a cargo del FONATUR se adjudicará la fabricación de los trenes, la administración comercial y la operación del tren, que tendrá una extensión de 1,500 kilómetros y quedará bajo la rectoría total del Estado.

Se prevé que durante el primer semestre de este año se publiquen dichas licitaciones, por lo menos de cuatro tramos, que incluyen renovación de vía o colocación de nueva, terracerías, cambio de balastros, durmientes, rectificación de curvas, y al mismo tiempo se concluirán todos los estudios requeridos, entre ellos el proyecto ejecutivo en su totalidad y el relacionado con el impacto ambiental.

De este modo, en 2020 iniciarían los trabajos intensivos de construcción y en diciembre del 2022 se comenzará con las operaciones comerciales de pasajeros, turismo y carga.

Actualmente, FONATUR realiza con su propia infraestructura pequeños trabajos de obras inducidas y limpieza de algunas zonas, con la finalidad de evitar moches, sobrecostos, pagos adicionales por vicios ocultos y, sobre todo, cumplir el compromiso de transparentar la totalidad de los procesos. También se contratará a una empresa certificadora para dar seguimiento de los trabajos y manejo presupuestal.

Jiménez Pons puntualizó que no utilizará la Ley de Obras y Servicios Relacionados con las Mismas y la primera licitación que se emitirá este año para trabajos de ingeniería básica de un tramo se basa en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, fundada en el Artículo 134 Constitucional, donde se plantea que los recursos de la Federación se administrarán con eficiencia, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos.

FONATUR busca que poco más del 80% del tren se construya con recursos privados que pagarán en 30 años con una mezcla de recursos presupuestales, del cobro de derecho de no residente a los turistas extranjeros que llegan por avión pero, sobre todo, por el cobro de los servicios de carga. A decir de Jiménez Pons, en la zona de afluencia del tren se estima un mercado de 36,000 millones de pesos por pago de fletes. Además, se pretende eliminar el transporte de hidrocarburos para que pasen al tren.

 

Con información de Primera Voz