La ira no siempre está fuera de lugar, ya que existen causas reales e inevitables en nuestra vida, es una reacción inmediata que nos ayuda a adaptarnos a los cambios, a buscar alternativas y a poner límites si algo no nos gusta, el enojo bien manejado puede ser una liberación saludable.

El problema es cuando la ira provoca que nos enganchemos en discusiones interminables; estar enojados siempre y que todo sea motivo para discusión o gritos, nos vuelve agresivos crónicos.

Empezamos el día y nos damos cuenta que ya se nos hizo tarde, que estamos atorado en el transito, que olvidamos unos papeles sumamente importantes, que nada sale como queríamos; entonces nuestro cerebro no soporta más y nos desquitamos con la primera persona que encontramos.

El espectro del enojo puede ir desde una ligera frustración e irritabilidad a una furia fuera de control; que afecta nuestro estado emocional, físico y cerebral. La parte de nuestro cerebro que responde cuando nos enojamos es la amígdala, la cual controla las emociones.

Por encima de ella, está el lóbulo frontal el cual hace que tomemos una decisión, resolvamos problemas y controlemos nuestro comportamiento. Cuando el enojo llega, la sangre inunda la corteza frontal y nubla el pensamiento racional.

El inicio de una discusión puede generar tanta irritación como para quitarnos la parte más inteligente del cerebro y dejarnos sin control. La consecuencia es decir groserías, reaccionar violentamente, tomar decisiones sin pensar en el futuro, ser impulsivos e incluso terminar relaciones o proyectos de vida.

Maneja la ira:

• Si algo te molesta, aborda el tema de inmediato. Así evitaras acumular enojo y futuras discusiones
• Empieza tus frases con “yo”, como: “yo me siento enojado” en lugar de: “tú sacas lo peor de mí
• Haz el esfuerzo, a veces sobrehumano, de no hablar cuando estés furioso
Inhala y exhala cuando te sientas enojado. Esto te ayuda a mantenerte tranquilo y en control de tus emociones.
Piensa antes de hablar. Cuando uno está enojado exige y demanda. No sabe pedir.
Escucha música es una manera muy efectiva de controlar tu ira
Haz ejercicio, ayuda a reducir tus niveles de estrés y aumenta la sensación de estar más relajado.
Busca ayuda profesional si todavía tienes dificultades para controlar tu enojo y comienza a arruinar tus relaciones

Con información de Primera Voz y Muy Interesante