Paul Allen, co-fundador de la multimillonaria empresa Microsoft, murió de cáncer a los 65 años de edad, según reportó su familia. El también dueño de los Seahawks de Seattle, de futbol americano, había padecido esta enfermedad, pero la venció en el año 2009. Sin embargo, ésta reapareció a principios de octubre.

En el año de 1983, Allen fue diagnosticado con la enfermedad de Hodgkin, que logró superar después de largo tiempo de terapia. En el año 2000, decidió renunciar a los puestos que ocupaba en Microsoft, así como vender una buena parte de sus acciones de esta empresa.

No solamente era considerado un genio de la informática y parte fundamental en el desarrollo y éxito de Microsoft, sino que también era un gran filántropo, donando un aproximado de 18 millones de dólares, sólo para la Universidad de Washington, así como cerca de 3,5 millones para la Escuela de Medicina de la misma ciudad. Aún con todas estas obras filantrópicas, su fortuna se estima en los 17,500 millones de dólares.