El daño que ha ocasionado a trabajadores federales el cierre del gobierno de Estados Unidos ante la exigencia del presidente Donald Trump de recursos para el muro fronterizo ha afectado a las economías de las ciudades que albergan sus oficinas.

Aproximadamente 21 mil 700 trabajadores federales comenzaron a tomar decisiones que repercuten en negocios locales: comen menos en los puestos de comida, limitan sus viajes y compran sus alimentos en despensas públicas, en lugar de las tiendas de comestibles.

Se trata, principalmente, de ciudades en Utah, West Virginia y Alabama, donde laboran 10 mil, 6 mil 200 y 5 mil 500 empleados del gobierno respectivamente, quienes buscan ahorrar más para estar preparados ante un apagón de la administración que podría extenderse por meses, al ver que hay pocos o nulos progresos en la negociación entre la Casa Blanca y legisladores demócratas, quienes se resisten a entregar a Trump los 5.7 mil millones de dolores que necesita para levantar su proyecto de seguridad.

Sólo en la ciudad de Ogden, Utah, se estima que el golpe en sus ingresos semanales sea de 314 mil dólares en promedio, algo que podría retrasar proyectos de parques y carreteras.

Mientras tanto, en Salt Lake City, más de 4 mil empleados federales que trabajan para el Servicio de Impuestos Internos y el Servicio Forestal de Estados Unidos fueron despedidos como parte del cierre del gobierno. El apagón en las oficinas federales ha repercutido en dicha ciudad, donde aproximadamente un tercio de ingresos anuales proviene del impuesto a las ventas.

Cerca de 2 mil 200 trabajadores del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama, también fueron despedidos, dejando a los restaurantes cercanos preocupados por las consecuencias económicas, ya que los trabajadores están haciendo planes para reducir los gastos, anticipando la contracción del presupuesto.

El presidente Trump anunció que, en un hecho inédito, recurrirá al poco usual recurso de transmitir un mensaje en cadena nacional hoy a las 21:00, hora del este, para reforzar su idea del muro al pueblo estadounidense.

 

Con información de Primera Voz