El estudio del CONICET, a cargo de científicos argentinos busca la detección de Alzheimer a través de un análisis de sangre, el cual permitirá hallar en forma precoz indicadores de esta enfermedad.

El análisis de sangre servirá en el futuro para detectar, de forma temprana, el desarrollo de este padecimiento, que solo en Argentina, afecta a más de medio millón de personas. 

Sin embargo de lograrse será una aportación con impacto mundial ya que en el mundo hay unos 50 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. La enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de demencia, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

Las prácticas experimentales ya han sido llevadas a cabo en pacientes y en modelos animales de la enfermedad y sugieren que, en el cerebro que se muestra afectado, disminuye el consumo de glucosa, la fuente principal de energía para las neuronas; por lo que se cree que esa alteración puede ser detectada en las plaquetas, uno de los componentes de la sangre involucrados en la coagulación y relación de vasos sanguíneos. 

“Las plaquetas podrían reflejar los déficits energéticos y los procesos de estrés inflamatorio y oxidativo que tienen lugar en el cerebro de los pacientes con Alzheimer”, explica la doctora Laura Morelli, directora del estudio e integrante del Laboratorio de Amiloidosis y Neurodegeneración en la FIL.

Las prácticas en animales como ratas enfermas, se comprobó la capacidad funcional de las mitocondrias, que como sabemos componen las células, en este caso, las plaquetas, cuyo trabajo es generar energía y este era menor. 

“Lo que hicimos en el laboratorio fue aislar las plaquetas de la sangre y determinar la capacidad de las mitocondrias para consumir oxígeno y generar energía. Comparamos dos grupos de animales, uno sano y otro enfermo, y vimos que en el último grupo las mitocondrias trabajaban de menos”, precisó Morelli.

Según la investigadora, quien también dirige el Programa de Medicina Traslacional para Innovaciones en Investigación, Diagnóstico y Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer, que cuenta con apoyo de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, esos resultados “avalan el uso de plaquetas como indicadores de la función energética cerebral”.

“Esa determinación ayudaría a reflejar a nivel periférico algo que está ocurriendo a nivel central en el organismo y que sumado a otros análisis específicos podría definir un diagnóstico temprano de Alzheimer”, señaló.

Consultada sobre la importancia de la detección precoz, Morelli comentó que en la actualidad, cuando se confirma la patología en un paciente, comienzan a trabajar en programas de neurorehabilitación cognitiva, conocida como “gimnasia cerebral”, y se le indica que adopte medidas como mantener bajos los niveles de colesterol y presión arterial, realizar actividad física y demás consejos para llevar una vida saludable.

Morelli afirmó además que es “fundamental” detectar los factores de riesgo que predisponen a ese tipo de enfermedades, porque las evidencias de los últimos 25 años demostraron que “cualquier terapia que se aplique en pacientes con la patología ya instalada no son eficientes”.

Con información de Primera Voz