El Comité Técnico del Fideicomiso de ProMéxico se reunió este martes para definir el cierre de las oficinas del organismo en el extranjero.

José Santamarina, quien hasta principios de enero se desempeñaba como director de Internacionalización, señaló que para poder desalojar las oficinas de ProMéxico en el extranjero y donar el mobiliario a las embajadas y consulados debe existir un documento que avale la extinción del organismo, el cual debe ser un decreto presidencial, pero ante la falta de éste, el Comité Técnico ya trabaja en un texto que les permita esta acción.

La reunión, de carácter privado y “confidencial”, se realizó en la sede central del organismo, en el número 1679 del Camino a Santa Teresa, al sur de la Ciudad de México, mientras un grupo de extrabajadores se manifestaba por la falta de información y resolución a un conflicto laboral que crece de manera paulatina.

Desde el anuncio del nuevo gobierno del cierre de las 46 oficinas de ProMéxico en el extranjero los detalles han sido pocos. Sólo se ha informado que la promoción de México como destino de inversión recaerá ahora en las secretarías de Economía y de Relaciones Exteriores.

Los exempleados advierten que habrá más denuncias por despidos y existe la posibilidad de radicalizar sus protestas. Santamarina dijo que los empleados seguirán acudiendo a la Junta de Conciliación y Arbitraje, además de otras instancias como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) por la forma en la que fueron cesados. Llevan dos meses sin percibir un sueldo ni un aviso de cese de labores. En este tiempo han buscado a Faustino Cruz, director de ProMéxico, pero no han tenido respuesta, por lo que piensan acudir directamente con la secretaria de Economía.

 

Con información de Primera Voz