El pasado 12 de septiembre se viralizó en redes sociales un vídeo donde se puede observar a la pequeña Sandra con su nueva prótesis de brazo, su carita, notablemente se ve feliz.

La prótesis de Sandra fue creada por Miguel Angel Huerta Gutierrez, Catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), en Guadalajara, que junto con Ernesto Flores, Javier De Alba y Paulina Gutierrez, se desvelaron durante más de un año para hacerlo realidad.

La asociación sin fines de lucro “Taller Serendipia” es la casa que alberga este noble trabajo, donde a partir de la difusión de la primer prótesis, se han acercado a esta, muchos casos de otros pequeños.

El sueño inicia en redes sociales…

Miguel Ángel es un ejemplo de que las redes sociales pueden unir y mover masas con contenidos amistosos, y es que su sueño comenzó con una publicación en febrero del año pasado, al pensar cómo difundir su anhelo de crear prótesis para niños con un bajo costo.

Fue que tras investigaciones en la materia, y limitado por los intereses varios que se movían dentro del campo médico y lo difícil de entrar a este, se volvió una necesidad dar difusión, de alguna manera, a la creación de prótesis de bajo costo sin que esos intereses interfirieran en el proyecto.

Tras este panorama surge la publicación en Facebook, donde Miguel describe su sueño y las ganas que tenía de crear las prótesis, proyecto al que muchos mostraron interés.

“Mucha gente se unió y respondió, de ahí la tarea de buscar casos, aunado a los que empezaron a llegar. Se comenzó a trabajar en el proyecto. No se ha culminado, sigue siendo un proceso, pero terminó en la primera prótesis que pusimos de manera exitosa el día jueves de la semana pasada”

El proceso… 

El caso de Sandra, es especial, porque al vivir en Guadalajara facilitó el contacto de una forma más directa y, pudieron acelerar el proceso, “ella está fascinada con la prótesis. La veremos para hacer algunos ajustes, pero esta muy contenta”

Y es que el éxito que acompaña a “Taller Serendipia” se verá reflejado en otro menor la próxima semana, al que le colocarán una prótesis más, que tras un procedimiento donde se inicia con la selección, es fundamental para Miguel, saber que el menor está interesado en la prótesis.

“El proceso inicia con la selección, saber que el niño esté interesado, que realmente le interese tener la prótesis, porque sino no la va a utilizar y va a terminar siendo algo que va en contra de él, un objeto que está invadiendo algo a lo que ya estaba acostumbrado”

Miguel Ángel explica que lo primero es tener el interés del menor, una vez que se tenga dicho interés realizan acompañamiento donde le platican que harán, e incluso, le explican sobre la posibilidad de que falle.

“pero que sí fallaba es parte del proceso. Se le dice que es normal que pasen accidentes, que por algo se caiga o rompa, que no se preocupe por eso. Concientizamos del proceso y se le dice que el desarrollo puede ayudar mucho para más prótesis para de niños”

Las prótesis fregonas…

Para el equipo de investigadores de “Taller Serendipia” es fundamental hacer pruebas, y por ello, a partir del contenido en Internet, se basaron en algunos diseños existentes, y al juntar toda la información, fueron perfeccionando la técnica, en este caso, específicamente para Sandra.

“Influyen muchas cosas para bajar los costos, uno, es el material y la manera del proceso que utilizamos que es impresión 3D -teníamos la ventaja de que en uno de los negocios teníamos impresoras 3D, teníamos acceso a esa tecnología, que, de alguna manera, la hizo económica para nosotros, ya que comprar impresora 3D sería un costo”

Además, otro de los factores que logra bajar a mil 500 y 2 mil pesos el costo de las prótesis son algunos materiales, que como mencionó Miguel Ángel, son materiales relativamente económicos.

“La prótesis es un Frankenstein que se ve muy bonito, a los niños les gustan. Utilizamos ligas dentales, dedales que utilizan músicos para las guitarras, cables que se utilizan en la construcción; una serie de artículos que son fáciles de conseguir y permiten bajar el costo muchísimo y aparte funciona mecánicamente, (aunque estamos trabajando en una prótesis biónica), es con la misma mecánica de movimiento de lo que tiene el brazo que puede realizarse el movimiento”

Muchos de los caso que podrán atender, explica Miguel Ángel, son las malformaciones de nacimiento.

Por y para los menores

La razón para los investigadores que forman “Taller Serendipia”, de que se enfoque en los menores está gran labor, es que además de que muchos de los caso que, cómo se mencionó, sea para atender malformaciones de nacimiento, es la accesibilidad con la que los pequeños trabajan.

“Hay gente adulta que tienen toda su vida sin alguna extremidad y es muy difícil que se adapte a utilizar la prótesis, muy complicado, y un niño, que ve a todos sus amigos, qué nota la diferencia sueña con tener esa parte, por ejemplo, de su mano; por ese lado se adaptan mucho más fácil psicológicamente, es más sencillo que se acople y no sienta que es un objeto invasivo”

Lo fregón tiene sello mexicano…

Lo maravilloso de este trabajo, sí es la noble causa que no tiene lucro y que es hecho 100% por mentes y manos mexicanas, y que incluso fue difundido por el actor Will Smith, pero un plus, es que se diseñó tratando de abarcar todas las áreas posibles, y es que cuántos niños han recibido alguna prótesis y no tienen seguimiento.

Para el catedrático del ITESO, es fundamental el proceso donde no sólo se quedan en el tema de colocar la prótesis, sino realizan acompañamiento psicológico “se le hace acompañamiento porque tiene que haber un proceso de reinserción social -de hecho, nos fuimos con Sandra al cine porque tiene que haber un proceso de reinserción social, donde ella se sienta acompañada, que sienta que lo que trae es algo que la hace igual de perteneciente que todo el mundo-es un proceso que no queda sólo en colocarla y dar las gracias sino de dar seguimiento”.

El sueño de Miguel Ángel tiene ángel, y esperamos en breve poder dar seguimiento a su noble labor y apoyar con donaciones, que asegura, serán transparentes y palpables para quienes donen a “Taller Serendipia”, y en un lapso de seis meses los costos bajen más rondando los 500 y 750 pesos.

Con información de Samatha Lara para Primera Voz