En las grandes Ciudades, como la nuestra, ha comenzado a ser difícil poder convivir con espacios verdes, aunque hay parques, la urbanización ha vuelto a los árboles y plantas escasas. Sin embargo tenemos una opción fantástica que nos traerá muchos beneficios, un jardín casero.

Los jardines caseros presentan una buena imagen, e incluso, agregan a nuestros hogares un aire sofisticado y fresco, sin tener que gastar en otros elementos decorativos.

Los espacios por pequeños que nos parezcan pueden ser el hogar de una linda planta de sombra o de una hermosa lechuga, que no necesita de tierra, simplemente mantenerla en un recipiente con agua, incluso, basta con un tubo de PVC, para cosecharlas con una técnica de hidroponía.

Si tenemos una pared descuidada, sin acabados o de plano es el único lugar donde podemos poner una planta, existe una gran variedad de recipientes que podemos reciclar y colgar con semillas sencillas, que podremos consumir como tés u otros tipos de hierbas.

Uno de los beneficios inmediatos que obtendremos es que le quitaremos rigidez a nuestras casas, y en cambio nos darán un rincón cálido que nos relajará.

Entre los beneficios se encuentran los relacionados a nuestra salud, ya que nos mantienen activos mentalmente y físicamente. Al obtener cierta paz, nuestra mente descansa, se relaja y te hace sentir a gusto. Este tipo de jardines son recomendados para cualquier persona, pero algunos expertos aseguran, que las personas con discapacidad o los adultos mayores se benefician mucho del contacto con las plantas y de las actividades que estás les implican al cuidarlas. Aunado que éstos pequeños sitios purifican el oxígeno y con ello no solo tenemos aire más limpio, sino que ayudamos a nuestro planeta.

Con información de Primera Voz