El Fondo de Cultura Económica (FCE) ha vendido un millón de libros en poco más de seis meses desde que el escritor e historiador Paco Ignacio Taibo II está a cargo de la administración.

Se trata, sostiene Taibo II, de una victoria en ‘‘la batalla por el precio” debido a que fue posible bajar el costo de mil 200 títulos a ocho, 20 y 49.50 pesos, además de ofrecer descuentos hasta de 70%.

Durante su participación en el programa Debate 22, que conduce el periodista Javier Aranda Luna en Canal 22 de televisión, el ahora funcionario ofreció detalles acerca de los ‘errores y ‘malos manejos de las administraciones anteriores, cuando prevalecía lo que llamó ‘‘la lógica de la apariencia”. Por ejemplo, señaló que existían tres automóviles a disposición del director y un comedor para 22 personas donde se preparaban comidas para funcionarios y periodistas adictos a algunas de las causas priistas para hacer protocampaña.

Paco Ignacio Taibo II aseguró que había una estructura en el FCE que involucraba a ciertos intelectuales en favor del ‘‘yo te doy, tú me das; yo te publico, tú me publicas; y juntos vamos a un congreso a Bulgaria. Así se cometían desfachateces como publicar un libro bilingüe, en español y alemán, que fue directo a las bodegas”.

El director del FCE consideró que su política al frente de la editorial ha sido acertada, pues ‘‘hasta ahora no hemos tenido ni un solo fracaso”. La primera acción del nuevo Fondo fue el lanzamiento de Vientos del Pueblo, ‘‘una colección de combate, de batalla, que por cuestión de precio (nueve o 10 pesos cada libro) hacen posible que lleguemos prácticamente a cualquier esquina del país, sin que el bloqueo económico impida la lectura”, destacó.

‘‘Son lecturas sabrosas, de los 40 mil ejemplares por título llevamos agotados cuatro de los 17 que hemos publicado. Están en todas las librerías del Fondo, pero además, empezamos a enganchar rollos paralelos que me gustan mucho: tenemos distribución en supermercados en Chihuahua, Nuevo León y Coahuila, con márgenes de ganancias ridículos, se los dije a los del súper, pero ellos respondieron: ‘no importa, nos trae gente’.

‘‘Lo segundo –continuó el escritor– fue darle un volteadón a la Colección Popular para que atrajera a lectores jóvenes con mucha pasión por el libro, que el libro fuera portador de neuronas, que inquietara; ahí tendremos ciencia ficción, fantasía, novela policiaca, novela histórica, libro reportaje. Sobre todo nos enfocamos en la búsqueda de una masa de lectores jóvenes que estaba abandonando la literatura por falta de cultura de lectura.”

Taibo II también apuntó que han reeditado materiales interesantes que estaban agotados; ‘‘la canasta básica del mundo universitario, que es el papel que el Fondo había jugado hace años. Le dimos un cariz más liberal, añadiendo libros que no se esperaba que publicáramos, como la reedición del Stalin de Trotski en una versión nueva, porque resulta que se publicó en México hace 30 años en una versión adulterada por un traductor; encontramos la versión original de Trotski con sus notas, es la que vamos a publicar, y vamos a recuperar también a varios premios Nobel para el catálogo del Fondo”.

Paco Ignacio Taibo II explicó que el FCE no fue a la Feria del Libro de Frankfurt ‘‘porque no teníamos nada que ofrecer, pero fuimos a las de Buenos Aires, La Paz, Guatemala, Colombia y Ecuador, con autores mexicanos y libros mexicanos a la venta. Es otro tipo de relación, nosotros nos movemos en el mundo hispanoparlante. A la hora de comprar libros resulta más barato tener el teléfono de una editorial en Nueva York que pagar a cuatro funcionarios un viaje a Frankfurt y llevar a pasear a cuatro editoriales chiquitas.

‘‘Desde que llegamos a esta editorial se acabaron las alfombras rojas y las galletas inglesas de una marca especial que pedía una directora del Fondo para tener en el stand de la feria del libro de Guadalajara. Todo ello representaba un montón de desperdicio, y había cosas graves como una empresa de abogados que dejó casos de litigios durante años sin atender, lo cual nos hizo perder juicios. Desastres por todos lados, entre ellos muchas pérdidas de derechos de autor. Cuando llegué pedí 72 libros que quería recuperar, tener los derechos para reedición, y de ellos sólo 10 estaban vivos, 62 perdidos; hubo que renegociar los contratos”, señaló.

‘‘El Fondo era como un dios desnudo, decían: ‘el importante catálogo del Fondo’, sí, pero sólo si lo reactivas, si lo mantienes sin compras inútiles”, añadió.

Paco Ignacio Taibo II informó que rehicieron siete librerías del FCE y perdieron dos, entre ellas una que el gobernador de un estado ‘‘cuyo nombre no quiero recordar, pero empieza con O, nos quitó la librería para dársela a la esposa de alguien para poner una tienda de artesanías finas”. También informó que los próximos meses efectuará un recorrido con los 11 Librobuses que repararon por la zona maya de país; ‘‘los querían destruir para venderlos como chatarra en una operación fraudulenta. Eran divinos esos cuates que se fueron, algo así como los hijos de los 40 ladrones de Alí Babá, en versión empeorada”.

 

Con información de Primera Voz