Anoche en Palacio Nacional el presidente Andrés Manuel López Obrador reunió a la clase empresarial más importante de México, para invitarlos a participar en la compra de boletos para la rifa del avión presidencial.

A su llegada, figuras como Carlos Slim recibieron un formato en el que se comprometían de manera voluntaria a comprar los billetes de la Lotería Nacional y tenían la opción de elegir uno de los montos a pagar por su billete: 20 millones de pesos, 50 millones, 100 millones o 200 millones.

En la cena del presidente, que consistió en tamales de chipilín y atole de chocolate, Jorge Mendoza titular de Banobras aclaró que las aportaciones no serían deducibles de impuestos.

Entre los invitados estuvieron Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario; Francisco Cervantes, presidente de Concamin; Emilio Azcárraga Jean, presidente de Grupo Televisa; Miguel Alemán Velasco, presidente de Interjet; Daniel Servitje, de Grupo Bimbo; Alejandro Ramírez, CEO de Cinépolis; Humberto Garza, fundador y presidente de Grupo Famsa; Miguel Rincón Arredondo, presidente de Bio Pappel, entre otros.

Este último aclaró a los medios que en ningún momento se vieron obligados, pues el presidente aclaró que los empresarios ya cumplen con el pago de sus impuestos.

El evento fue realizado en el Salón de la Tesorería, donde los niños gritones de la Lotería Nacional dieron apertura al evento, en el cual Andrés Manuel López Obrador estuvo en la mesa anfitriona acompañado de los empresarios Carlos Slim y María Asunción Aramburuzabala.

Al final de la velada los formatos con la información del monto, así como correo, dirección y teléfono de contacto, fueron depositados en una tómbola.

Con información de Primera Voz