Este jueves, el presidente López Obrador confirmó que las nuevas pipas que adquirirá el gobierno pertenecerán a la Secretaría de la Defensa (Sedena) y no al sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. El objetivo de la compra es evitar desabasto de combustible en un futuro.

El primer mandatario indicó que se planea mover 200 mil barriles de combustible diarios a la capacidad actual, por lo que se considera adquirir 500 pipas de 60 mil cadas una ó 1000 pipas de 30 mil litros.

Raquel Buenrostro, Oficial Mayor de la Secretaría de Hacienda, Irma Eréndira Sandoval secretaria de la Función Pública y Graciela Marquez, secretaria de Economía, son las encargadas de conseguir estas pipas y ya iniciaron el proceso de consulta con fabricantes nacionales e internacionales.

En conferencia de prensa, Obrador señaló que estas pipas pertenecerán a la Sedena, ya que se contemplan para un caso de emergencia de desabasto y relacionar el transporte con la seguridad.

La adquisición de los vehículos, llamados auto tanques, es la medida complementaria a la vigilancia de ductos, que a partir del inicio del operativo contra el robo de combustible, el presidente advirtió que será permanente.

Con información de Primera Voz y SDP Noticias