Angelina Aurora de 16 años de edad, estudiante de Sydney Girls High School, en Australia, inventó lo que podría ser la sustitución del plástico convencional que conocemos y la protección del ecosistema marino al crear un nuevo plástico biodegradable hecho a base del caparazón de camarones, el cual se desintegra por completo en 33 días.

Aurora experimentó con desechos orgánicos como cáscaras de plátano hasta que encontró gran similitud entre las gambas (camarones) y el plástico, por lo que fue Aurora extrajo carbohidrato llamado quitina y lo convirtió en quitosano, lo mezcló con fibroína (proteína de los capullos de seda) hasta crear la consistencia plástica.

Este material se descompone 1.5 millones de veces más rápido que los plásticos convencionales y se descompone por completo en 33 días. Este proyecto le valió el Premio Innovador al mercado en los Premios de ciencias e ingeniería de la Fundación BHP Billiton de 2018 y un reconocimiento en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería de Intel, más una beca integral para una universidad en Estados Unidos.

Solo falta la inversión empresarial para comenzar la producción en masa y distribución comercial para terminar con la exponencial contaminación a causa del plástico, sobretodo en océanos.

Con información de Primera Voz y NatGeo