El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que no existe un apoyo político para endurecer el control sobre los rifles de asalto que han sido utilizados en al menos tres tiroteos en las últimas dos semanas.

Trump señaló que tanto él como los líderes del Congreso apoyan un cambio en la legislación para impedir que personas con problemas mentales porten armas imponiendo mayores controles.

“Creo que la verificación de antecedentes es importante. Yo no quiero poner armas en las manos de personas que son inestables mentalmente o de personas con rabia o con odio, personas que están enfermas. Estoy a favor de eso”, dijo.

Sin embargo, Trump se pronunció en contra de la prohibición de fusiles de asalto, como las armas semiautomáticas que fueron utilizadas por los atacantes en las matanzas que dejaron 22 muertos en El Paso el sábado y nueve en Dayton, Ohio, el domingo.

 

Con información de Primera Voz