Históricamente, uno de los principales problemas en el norte del país ha sido la escasez de agua.

Los tiros de las minas fueron una de las primeras alternativas para resolver el problema; uno de ellos no sólo brindó su nombre al Acueducto de Zacatecas, conocido comúnmente como el Acueducto El Cubo, sino que dio origen a la primera obra de gran envergadura para acercar el vital líquido a los hogares zacatecanos.

Un poco de historia

El tramo que aún puede apreciarse, el que sobrevivió a las inclemencias del clima y el tiempo, se localiza en la colonia Sierra de Álica a la altura del Parque General Enrique Estrada y de la Explaza de Toros San Pedro, que hoy funciona como un lujoso hotel. Aunque persisten algunas dudas en cuanto al proceso de construcción del Acueducto El Cubo, la versión más aceptada cuenta que su edificación comenzó en los últimos años de la época colonial y terminó durante el nacimiento del México Independiente, momento en que sustituyó a los primeros canales subterráneos y a flor de tierra.

Gracias a la arquería que integra el conjunto escultural del acueducto —la cual se elaboró con mampostería de cantera y cuenta con una altura máxima de nueve metros— y al soporte adicional de seis arcos botareles que siguen la línea y estilo de los arcos originales, se logró superar el enorme problema que representaban los desniveles del suelo y se hizo llegar agua desde el tiro de la mina El Cubo hasta la Plazuela de Villarreal, donde la población se abastecía a través de una fuente que funcionó hasta 1921, año en que el gobierno dispuso que dicho tiro fuera cegado y la Plazuela Villarreal fuera sustituida por el actual Jardín Independencia.

Renacimiento

Pese al cese de la función principal del Acueducto El Cubo, su indiscutible valor como muestra de la majestuosidad arquitectónica zacatecana motivó que se buscara por todos los medios su conservación.

El 12 de julio de 2002 se convirtió en el primer monumento integrado al programa Zacatecas de Luz y Color, implementado por el ayuntamiento capitalino. Además de esta distinción, desde 2008 se ha llevado a cabo su restauración integral, misma que consiste en la limpieza, consolidación y recuperación de piezas de dovelas que integran el arco, así como trabajos de rejunteo y rajueleo de piezas de cantera, limpieza de pilares y arcos, además del cambio y consolidación de sillares de cantera en pilares, arcos y enjuntas. También se efectúa la rehabilitación de fachadas, la reposición y cambio de cantera en marcos, limpieza de la misma, y pintura a la cal o vinílica —según sea el caso— para hacer justicia a uno de los monumentos más vistosos de Zacatecas.

El Acueducto El Cubo, amén del valor histórico que ostenta de manera intrínseca y de haberse convertido en una especie de Arco (múltiple) del Triunfo que brinda una cálida bienvenida hacia el corazón de la ciudad, da testimonio del carácter de los zacatecanos a la hora de sortear todo tipo de adversidades a base de empeño, justo como reza el lema de la ciudad: Labor vincit omnia —El trabajo todo lo vence—.

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Con información de Primera Voz