En un afán por vender definitivamente el avión presidencial, el ejecutivo decidió que el Boing 787-8 Dreamliner será exhibido para una subasta y si no fuera posible esta venta, entonces hay tres opciones más para su salida.

Jorge Mendoza, director de Banobras, dijo esta mañana en conferencia de prensa que el avión José María Morelos regresará de su embodegamiento en el Aeropuerto de Logística en San Bernardino, California, para incluirse al catálogo de otras aeronaves que serán subastadas en un primer paquete de venta.

No obstante, aseguró que si aun con la oferta el avión no lograra venderse, se contemplan tres opciones más: llegar a un acuerdo de venta único con un solo comprador, hacer una venta en copropiedad que reúna a dos o más compradores o rentarlo.

Durante su intervención en la conferencia matutina del Salón de la Tesorería de Palacio Nacional, Mendoza destacó que el avión ha tenido clientes potenciales, pero su venta no ha podido concretarse por múltiples motivos.

El avión presidencial José María Morelos, modelo Boing 787-8 de la flota Dreamliner, prestó su último servicio para Enrique Peña Nieto el 30 de noviembre de 2018. Fue adquirido en el mismo mes, pero del año 2012, y en dos años y 10 meses completó 214vuelos dentro y fuera del país, volando a una distancia superior a los 600 mil kilómetros.

La subasta a la que hizo referencia el titular de Banobras será para la venta de 19 aviones y nueve helicópteros, cuyo dinero será destinado, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, a comprar equipo de hospitales en el país.

La convocatoria para dicha subasta está disponible desde hoy y hasta el 31 de enero en https://www.ungm.org/Public/Notice/102492.

 

Con información de Primera Voz